Senado comenzará a discutir Reglamento de Remuneraciones para todo el personal de la U

A la fecha no existe en la Universidad de Chile un solo reglamento que fije los criterios de asignación de las remuneraciones, no obstante se trata de un tema altamente debatido por distintas instancias universitarias, que tuvo como punto de partida las inequidades que evidenció la publicación de las remuneraciones de la Institución por la aplicación de la Ley de Transparencia. En plenaria realizada el jueves 15 de mayo el órgano normativo votó de forma unánime la idea de legislar sobre el tema.

El Senador Hugo Sánchez, presidente de la Comisión de Presupuesto y Gestión del Senado, explicó que la necesidad de contar con un instrumento normativo sobre la materia está refrendado en el Estatuto, que establece en su artículo 59 que un reglamento general fijará los derechos y deberes del personal académico y no académico, que regulará la carrera funcionaria “y las normas con arreglo a las cuales se fijarán las remuneraciones”. Destacó que a ello se suman poderosas razones de contexto que han reforzado el interés por abordar el tópico.

“Como efecto de la aplicación de la Ley de Transparencia surge la necesidad de regular las remuneraciones en distintas instancias, como consta en los acuerdos de la Comisión Mixta de Presupuesto de abril de 2012 donde participa el Senado, el Consejo Universitario y la Rectoría, ocasión en que por primera vez se aborda el tema de las desigualdades, y que fue refrendado en abril de 2013, en que se formó la Comisión de Remuneraciones. A pesar de que esta instancia desarrolló un documento de consenso, no ha sido publicado. Además, en octubre de 2012 el Senado elaboró un primer diagnóstico donde se evidenció claramente las desigualdades de renta, cuál era la asignación con mayor variabilidad y pudo plantearse por primera vez diferencias de género, lo que provocó una discusión muy larga dentro de la Universidad y que aún no se resuelve. Y por último, un informe del Consejo de Evaluación ratificó lo mismo, desigualdades de renta y de género”, detalló.

El Senador explicó que la fijación de montos específicos de los sueldos y las asignaciones es atribución del ejecutivo y lo que corresponde al Senado es plantear en este nuevo reglamento un marco de funcionamiento. “Nosotros planteamos la forma y la estructura y cómo se relacionan las distintas plantas y jerarquías al interior de la Universidad. Lo que vamos a plantear acá son las normas por las cuales se fijarán las remuneraciones de todo el personal de la Universidad”, señaló.

Corregir discrecionalidades

El Senador explicó que de los cuatro componentes más importantes de las remuneraciones universitarias, la Asignación Universitaria Complementaria es la que muestra mayor discrecionalidad. “No hay ninguna lógica en cómo se entrega. Cuando se generó respondía a mejorar las rentas de los profesionales y académicos en el marco de una escala, que no se podía modificar. Pero transcurrido el tiempo ha terminado siendo discrecional por parte de la autoridad y es donde se generan mayores diferencias entre sujetos, estamentos o género”.

A este elemento le sigue, en términos de variabilidad,  la Productividad, que reconoce el quehacer propio de algunos académicos y personal de colaboración, pero que en opinión del presidente de la Comisión de Presupuesto del Senado “tiene hoy día un rango de acción demasiado amplio, lo que permite, por ejemplo, pagar hasta cinco veces el sueldo del grado 1 de la escala de sueldos, sin tener relación con la carga horaria que tenga el sujeto”. Otro ejemplo citado por el Senador Hugo Sánchez es que alguien puede estar contratado por 4 horas y ganar 5 millones por productividad, sin tener claridad de cómo en ese tiempo se generó ese monto. “Desde esa perspectiva creemos que la Productividad también tiene que acotarse en función de la carga horaria”.

Sobre los otros dos componentes, explicó el Senador, el Sueldo Base está definido por una escala fija, mientras que la Asignación Profesional es afín a todo el sector público.

La nueva reglamentación

La normativa, que iniciará su discusión en el mes de junio, reconoce los elementos básicos de las remuneraciones, planteando que para el Sueldo Base se establecerá una escala única de 25 grados para todo el personal y se fijará el valor del sueldo base para cada grado.

En relación de las asignaciones, se plantean tres tipos: 1) Asignaciones comunes para personal de colaboración y académico, que pueden ser de un valor fijo o tener alguna relación con una escala de sueldos. 2) Asignaciones propias del personal académico que reconozcan mérito, es decir, jerarquía, y que reconozcan exclusividad, para potenciar cargos de 44 hrs. y fomente la inserción a la academia. Y 3) Las asignaciones del personal de colaboración, que reconocerán la pertenencia a un tipo de planta (directiva, profesional, técnica, administrativa o auxiliar), el carácter profesional (antigua asignación profesional) y la trayectoria institucional.

Explicó el Senador que “la remuneración final del personal podrá estar compuesta por el sueldo base, una asignación común eventual, porque no implica que estén todas las veces en su renta, un reconocimiento al desempeño y productividad, pero acotada en relación a la carga horaria y con máximos establecidos”. “Es decir, si su sueldo total es de 1 millón de pesos al año, podría ganar por productividad, como máximo un millón de pesos al año, precisó.

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